El gimoteo de la levadura almuerza lámparas sin tinta la memoria se arrastra hacia fuera como una fárfara juega al desamparo da tumbos en el segundero y se arremolina salvaje: escarapela proscrita a la sombra.
Pronto la espuma con tiza en los dientes arroja el andamiaje sobre los inventarios y la geometría advierte que el olvido mide la distancia.